¿Qué es la santidad?

miércoles 03 de agosto de 2011 - 05:46 p.m. 149867
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La Santidad es lo que nos identifica como Hijos de Dios, y como coherederos del reino con Cristo Jesús. La santidad es lo que nos distingue de todo aquel que está en el mundo, y ama las cosas del mundo.

¿Qué es la santidad?
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“Santifícalos en tu verdad, TU PALABRA ES VERDAD” Juan 17:17 Cuando nuestro amado Jesucristo oró por nosotros al Padre en Juan 17, pronunció estas palabras de Vida declarando que la santidad proviene de la Verdad y la Palabra de Dios es verdad. Jesús se Santificó a sí mismo para que nosotros pudiéramos ser santificados en la verdad (Juan 17:19).

La Santidad es lo que nos identifica como Hijos de Dios, y como coherederos del reino con Cristo Jesús. La santidad es lo que nos distingue de todo aquel que está en el mundo, y ama las cosas del mundo. La santidad es lo único que puede desencadenar la unidad de la Iglesia en el Espíritu Santo. “Mas no te ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por medio de la palabra de ellos, PARA QUE TODOS SEAN UNO; Yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.” Juan 17:20 y 23

¿Qué es la Santidad?
Algunos piensan que la santidad sólo puede caer sobre algunos privilegiados “santos” que vivieron en otras épocas y que por gracia de Dios fueron llamados y elegidos para ser Santos. La Santificación es lo que nos lleva a ser santos. Pero ¿Qué es santificar? Es acción y efecto de santificar o santificarse.

Cuando comprendemos que la santificación es un deseo de consagrarse uno mismo al Señor y Dios, y que es un deseo que proviene de nosotros mismos, el deseo de agradar a Dios en todo, de Servirle con todo el corazón, de ofrecernos a nosotros mismos como sacrificio vivo agradable a El, es entonces cuando Dios derrama su Gracia sobre nosotros y nos ayuda a vivir en Santidad, por medio de su Espíritu Santo.



Por nuestras fuerzas no podemos, pero con la ayuda de El, todo es posible. “Y el mismo Dios de Paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es el que os llama, el cual también hará”. 1a Tesalonisences 5:23-24 El Señor, que es fiel nos ha llamado a ser santos, y esto con un fin, ser hallados irreprensibles para la venida del Señor, la cual como ya hemos hablado, está a las puertas. También por medio de la santidad, podemos hacer la voluntad de Dios sobre nuestra vida en lo individual, y en lo general, como miembros del cuerpo de Cristo. Pablo nos aconseja como llegar a la santidad de nosotros mismos, para lograr la armonía con el Dios de Amor, el Dios Santo.

“Vestíos pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia. Soportándonos unos a otros, y perdonándonos unos a otros, si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo nos perdonó, así también háganlo ustedes. Y sobre todas las cosas, vestíos de Amor, que es el vínculo perfecto. Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que así mismo fuiste llamados en un solo cuerpo, y sean agradecidos”. Colosenses 3:12-15

Una vez más, la santidad está ligada al Amor de Dios, y al cuerpo de Cristo. La única manera de vivir en santidad es por medio de la ayuda del espíritu Santo de Dios: EL AMOR DE DIOS SOBRE NOSOTROS.

Sin el amor de Dios no podemos hacer nada. Dios es un Dios de amor, y si le pedimos amor en abundancia para nuestro prójimo, familiares, amigos, esposos, pastores, hermanos en la fe, y hasta nuestros perseguidores, Dios hará. Por medio del amor, Dios actúa en nosotros trayéndonos la fuerza necesaria para vivir en Santidad por medio del amor de Dios para nosotros, a través de nosotros, y en nosotros. “El que dice que permanece en él, debe Andar como EL ANDUVO” 1° Juan 2:6 “Apartaos de toda especie de mal” 1° Tes. 5:22 La santidad tiene propósitos multiformes dentro de la multiforme Gracia de Dios para con nosotros: Es un arma de defensa, pues Satanás no puede atacar, tocar, acercarse, robar, matar o destruir a un hijo de Dios que vive en Santidad, pues la Santidad “repele” al enemigo.



Sirve para Testimonio, pues una persona que ha conocido a Jesucristo como su Salvador, y que ha sido tocada y transformada, ha dedicado su vida a aquél que tanto le amó que le salvó; da testimonio del poder de Dios para transformar las vidas, y de ese deseo que viene de la mano de Jesucristo en nosotros, que es vivir en santidad y agradarle a El, Servirle a El con todo nuestro ser; El testimonio es un ARMA, otra vez, para vencer a Satanás y su obra en nosotros.

“Y ellos le han vencido, por medio de la Sangre del cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron su vida hasta la muerte” Apocalipsis 11:12

Además, la Santidad es el medio que une, es la goma que pega al cuerpo de Cristo, su Iglesia, es el sello que nos caracteriza por haber sido hechos hijos de Dios, es lo que toda iglesia y denominación cristiana debe tener, es lo que todo Cristiano comprometido con Jesús debe practicar cada día, para poder caminar en armonía dentro del cuerpo de Cristo; solo una persona que vive en Santidad es capaz de escuchar la dulce voz de Jesús, y seguirla; obedecer a esa voz y hacer la perfecta voluntad de Dios para nosotros en lo individual, y para nosotros en el cuerpo de Cristo; Cuando caminamos en armonía dentro del cuerpo de Cristo, que es su iglesia, ponen a temblar a Satanás, pues no podemos olvidar que Jesucristo vino a DESHACER LAS OBRAS DEL DIABLO.

“Como aquel que os llamó es santo, sed también ustedes santos en toda vuestra manera de vivir, porque escrito está: SED SANTOS, PORQUE YO SOY SANTO” 1a Pedro 1:15-16 “Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual, NADIE VERA AL SEÑOR” Hebreos 12:14 “Así que amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.” 2a Corintios 7:1 La palabra de Dios es clara. Jesucristo viene por su iglesia, y si la iglesia no es santa, no verá al Señor.



Hoy es el día en el cual tenemos que ponernos a cuentas con Dios por todas las maneras en que le hemos ofendido. Pidámosle perdón por nuestro orgullo y soberbia de pensar que podíamos vivir la vida sin santidad, y aún así ver al Señor cara a cara en el Día del Señor. Ponte a cuentas hoy mismo, y declárate, desde hoy y en adelante, un santo del Señor, dispuesto a escuchar su voz, y hacer su voluntad, todos los días de tu vida. Prepárate, porque Jesucristo viene y el mismo nos dice: “Estarán dos en una misma cama, y uno será tomado y el otro dejado”.

El que será tomado es aquel que vivió una vida de santidad, agradable a Dios, dando buen testimonio, y sirviéndole a su Señor y Salvador con todo su corazón. Esto como todas las cosas relativas a la Salvación, es algo personal, entre Jesucristo y tú. Si Jesús viniera por su iglesia hoy, ¿Podrías verlo de frente a los ojos, sin nada que ocultar? ¿Podrías ocultar algo de Sus ojos? Que La paz y el Gozo de Jesucristo, y su amor desciendan sobre todos ustedes, y que el espíritu de Dios redarguya a todo aquel que no está a cuentas con Dios, para que lo haga hoy, y se integre en armonía al cuerpo de Cristo, que es exclusivamente conformado por todos aquellos Cristianos que viven en Santidad.

Por: Adda Velez.


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